Vigilantes de seguridad: figuras cada vez más habituales en los supermercados españoles

Vigilantes de seguridad: figuras cada vez más habituales en los supermercados españoles

La presencia de la seguridad en todo tipo de lugares (edificios públicos, supermercados, hospitales, aeropuertos, estaciones de autobuses y un largo etcétera) es fundamental en los tiempos en los que nos movemos. Por desgracia, muchas veces el ser humano tiende a delinquir en lugares como estos o a generar escándalos públicos que, por respeto al resto de personas que se encuentran a su alrededor, hay que detener. Ese es uno de los grandes motivos por los cuales deben existir los protagonistas del artículo de hoy: los vigilantes de seguridad. Sin ellos, no podríamos sentirnos tan seguros en algunos de estos lugares.

Durante la pandemia, se ha acrecentado la necesidad de que los supermercados cuenten con la presencia de los vigilantes de seguridad. Durante los peores momentos de la crisis sanitaria, la falta de abastecimiento en muchos casos hacía que la gente se pusiera nerviosa y que se generasen verdaderas disputas en algunas de estas superficies, además de que no existía un 100% de gente interesada en mantener las normas de seguridad. La presencia de un vigilante de seguridad hizo posible controlar, en la medida de las posibilidades humanas, que se incumplieran las normas de civismo y ética que siempre han de imperar entre las personas.

Un artículo publicado en el Blog de la Seguridad informaba de que la necesidad de contar con un vigilante de seguridad en los supermercados ha crecido de una manera importante en los últimos años ya que ha crecido de una manera exponencial la cantidad de hurtos, robos y todo tipo de pequeños delitos dentro de estas superficies, algo que, además, durante la pandemia, ha seguido incrementándose prácticamente en todas las zonas de España y que genera verdaderos problemas entre los responsables y encargados de negocios como de los que estamos hablando.

La seguridad privada, no obstante, está regida por una ley que ha de cumplirse a rajatabla, una ley que no es otra que la 5/2014, de 4 de abril, de Seguridad Privada. Desde luego, no cabe la menor duda de que un vigilante no puede hacer lo que quiera, al contrario de lo que suele pensar mucha gente todavía a día de hoy. Ni que decir tiene que un vigilante ha de estar al tanto de todo lo que tiene que ver con este asunto y que, como es lógico, se tiene que ajustar a todos los parámetros que tienen que ver con su actividad.

Son muchas las personas que, alentadas por las grandes demandas de vigilantes de seguridad en muchos supermercados, han empezado a interesarse por una labor como esta. Nos lo han trasladado recientemente los profesionales de la Academia Marín. Y es que los cursos de vigilantes de seguridad son cada día más comunes tanto dentro como más allá de nuestras fronteras. Teniendo en cuenta los robos y hurtos que existen en los pequeños y grandes comercios, es lógico que así sea y, de hecho, a la sociedad le viene a la perfección que esto siga así.

Una labor necesaria y que genera frutos

Todos los responsables de los negocios lo dicen: cuando hay presente una figura como la del vigilante de seguridad, la cantidad de robos y hurtos que se producen en ese establecimiento en concreto se reducen de una manera radical. Y los que se producen, desde luego, tienen menos capacidad de tener éxito. No cabe la menor duda de que se trata de una figura que desarrolla una labor necesaria y que genera frutos desde el mismo momento en el que se hace notar en el interior de un establecimiento. Por eso cada vez más responsables de negocios confían en ella.

Hay muchos motivos por los cuales la función de un vigilante de seguridad está más que garantizada de cara al futuro. Lo que debemos tener claro es que se trata de una figura que todo el mundo considera imprescindible y que va a seguir estando presente en muchos de los comercios que siguen abiertos a día de hoy tanto en España como en cualquier otro país de nuestro entorno. Es una labor imprescindible para ellos y que no va a dejar de ser importante de cara a los próximos años.

Ni que decir tiene que hay muchas cosas que un vigilante puede proporcionar. Los responsables de los comercios que cuenten con un vigilante de seguridad pueden, por un lado, tener la seguridad de que la sola presencia de un vigilante va a hacer que se reduzca el número de robos y que, cuando estos se produzcan, vamos a tener una posibilidad de evitarlo y de salir a la caza del ladrón o ladrona. Eso es exactamente lo que muchos responsables de comercios esperaban para garantizar que su actividad no corriera el peligro que corría antaño.

 

 

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