Ventanas, mucho más que una entrada de luz

Ventanas, mucho más que una entrada de luz

Cuando pensamos en las ventanas, lo primero que se viene a la mente es la luz y, en efecto, es algo fundamental para cualquier espacio. La luz natural que entra por las ventanas es un factor importante a tomar en cuenta cuando se trata de ambientar un espacio, no solamente por la calidez que la luz pueda proporcionar al lugar, sino también por un tema de ahorro.

Sin embargo, las ventanas son mucho más que una simple entrada de luz, pues estas forman parte de la personalidad de un espacio y son indiscutiblemente necesarias para resguardar a todos los que hacen vida en ese lugar, ya sea un hogar o un lugar laboral. Para entender la importancia -más allá de la iluminación- de las ventanas en los espacios, contamos con laventanaperfecta.es, especialistas en instalación y fabricación de ventanas, quienes compartirán con nosotros todo lo relacionado al tema.

La ventana en la arquitectura y diseño

Las ventanas son un elemento básico en el diseño arquitectónico ya que sus principales funciones son -como hemos mencionado antes- la de proveer iluminación natural al interior, así como buena ventilación, lo cual hace que los espacios, ya sean residenciales o laborales, sean funcionales, sanos y agradables.

Cuando se piensa en ventanas, debe pensarse en la posibilidad de interacción entre los espacios interiores y exteriores. Pueden ser elementos que determinen la distribución de áreas a las que se les pretende otorgar una mejor vista hacia puntos que hagan más agradables los espacios interiores, o también pueden sustituir muros de material concreto para darle más luminosidad y amplitud a ciertos lugares que necesiten estar separados, sea en interiores o exteriores.

Materiales de las ventanas

Cuando hacemos memoria de todos los tipos de ventanas que hemos visto a lo largo de nuestra vida, notamos desde el primer momento que existen muchos materiales y modelos que se adaptan de diferente manera a diferentes espacios.

Conseguir que las ventanas formen parte de la decoración no es imposible si tomamos en cuenta los materiales y los tipos de ventanas que se consiguen en el mercado, para así poder elegir el que mejor encaje con los otros elementos decorativos y arquitectónicos del espacio.

  • Ventana de madera: Son las ventanas más tradicionales y, a día de hoy, se sigue viendo en muchos lugares, sobre todo en centros históricos o viejas edificaciones que se mantengan con sus fachadas originales. Hay muchos tipos de maderas, cada una con sus propiedades específicas, pero por regla general es un material resistente, relativamente pesado y que no transmite bien el calor, su parte negativa es que necesita de mantenimiento constante, además de ser muy sensible a variaciones de humedad y temperatura.
  • Ventana de PVC: En la actualidad, el PVC es el material cuyo uso es el más popular, debido principalmente a su ligereza, buen precio y buena resistencia térmica. El PVC puede ser tratado para que parezca madera u otros materiales, según las necesidades del espacio. Además, suele utilizarse en ventanas de aluminio o acero para conseguir más resistencia y elaborar perfiles más delgados, para rebajar el peso y evitar deformaciones por cambios en la temperatura y la humedad. Las ventanas que parecen de madera pero que no lo son, están hechas de PVC tratado con técnicas especiales para que le den ese aspecto de diferentes tipos de maderas.
  • Ventana de aluminio: Este material es muy popular y se puede presentar en varios formatos como el lacado en color, anodizado, con imprimación imitando madera, etc. El mantenimiento de las ventanas de aluminio es casi nulo y su naturaleza garantiza una alta resistencia al paso del tiempo. Sin embargo es necesario que el diseño de la misma esté bien hecho, pues de lo contrario tanto si se trata de frío como de calor, habrá pérdida de energía, lo que implica mayor gasto económico.
  • Ventana de acero: Este material puede ser ineficaz debido a su naturaleza conductora. No obstante, sigue siendo utilizado para las ventanas por su resistencia al paso del tiempo. Es de mantenimiento casi nulo y no se ve afectado por productos de limpieza. Otro punto a su favor es que se adapta sin problema a los cambios ambientales.
  • Ventana de hierro: Las ventanas de hierro tienen la ventaja de ser muy resistentes pero son muy susceptibles a la oxidación, por lo cual necesitan de un mantenimiento continuo, estas suelen ser utilizadas en edificaciones de poca altura, pues el peso de las mismas y la técnica de colocación es más complicada que las anteriormente mencionadas.

Las ventanas tienen otro elemento fundamental y es el tipo de vidrio que se le va a colocar, por lo que es necesario conocerlos y conocer sus usos. En este caso y antes de hacer la elección de algún tipo de vidrio, hay que pensar en la ubicación de las ventanas y las necesidades propias de esos espacios, pues no siempre se requiere del mismo tipo de vidrio, por ello compartiremos con ustedes los vidrios que se pueden encontrar en el mercado:

  • Vidrios monolíticos: Son vidrios sencillos que se suelen instalar en ventanas de poca calidad, ya que son acristalamientos obsoletos. Por su naturaleza propia tienen pocas propiedades aislantes por lo que no se recomienda su instalación en las ventanas externas de casas y edificios, esto porque no protegen lo necesario de los cambios de temperatura, sobre todo en los meses fríos del año.
  • Vidrios laminados: Estos son el resultado de la unión de dos o más planchas de vidrio, entre las planchas de vidrio se intercalan láminas de PVB, logrando conferir al vidrio mayor resistencia. Son ideales como vidrios de seguridad o blindados; y por lo general, se combina con herrajes de seguridad.
  • Vidrios con doble acristalamiento: Este tipo de vidrio está formado por dos hojas separadas por una cámara intermedia de aire deshidratado sellada herméticamente que sirve para aumentar el aislamiento térmico, lo que reduce la transferencia de calor entre el exterior y el interior. Estos vidrios se suelen combinar con otras funciones como el aislamiento acústico, control solar, baja emisividad, refuerzos de seguridad, anti suciedad, etc.
  • Vidrios templados: Es un vidrio muy fuerte y resistente, la técnica con la que es tratado hace que si por accidente recibe un fuerte impacto, este se rompa en fragmentos pequeños e irregulares. Es un vidrio muy común para las puertas de terrazas, patios, publicidad en calle, etc.
  • Vidrios mate: Este tipo de vidrio se fabrica a partir de un vidrio flotado de alta calidad que tras el tratamiento con el ácido, consigue una superficie que difumina la luz y transforma el vidrio inicial en translúcido, este vidrio no permite que las huellas dactilares se queden impresas en la superficie.
  • Vidrio inteligente: Estos vidrios son capaces de cambiar alguna propiedad frente algún cambio en el ambiente en el que se encuentran; dentro de este grupo se encuentran los vidrios fotocrómicos, que varían su transparencia en función de la intensidad de la luz incidente, al igual que los vidrios termocrómicos que funcionan de la misma manera con respecto a los cambios de temperatura.

Ventanas y decoración

Las ventanas pueden ser por sí mismas un elemento decorativo, pues como hemos mencionado antes, su uso va más allá de solamente permitir la buena iluminación o ventilación. Jugar con los colores de sus marcos o con los elementos que las acompañen puede hacer de una estancia una más cálida, acogedora y llamativa.

Por línea general las ventanas están pensadas para que permitan la entrada de luz natural, por lo que si colocamos elementos a su alrededor que necesiten de ella para ser funcionales, estamos dándole una vida y personalidad al espacio, jugando con diferentes elementos como un escritorio de trabajo, una mesa de comedor o una pequeña biblioteca, que ubicados cerca del alcance de la luz que la ventana provee, permiten aprovechar lo mejor posible la iluminación natural,  impidiendo así, el gasto excesivo en electricidad.

Lo importante es tomar en cuenta que, en las horas de mayor luz, exista una manera de evitar la sobreexposición que haga incómoda la permanencia en ese lugar. Las persianas o cortinas pueden ser una buena solución a este problema, existiendo una gran variedad de modelos en el mercado que permiten la elección de las mismas según los gustos, colores y necesidades del espacio en el que serán instaladas.

Utilizar persianas o cortinas no tiene por qué desentonar con el espacio, por el contrario, pueden ser elementos que le den más personalidad, privacidad y también control de la temperatura de la habitación, pues son otra capa de protección ante las temperaturas bajas de los meses fríos.

Como podemos ver, las ventanas son -en efecto-, mucho más que meras entradas de luz. También proporcionan muchos otros beneficios tanto a nivel arquitectónico, dándole belleza a la propiedad, como beneficios a quienes harán vida dentro de los espacios. Lo primordial es que las ventanas sean consideradas como puntos necesarios y focales a la hora de plantear una remodelación o de elegir una propiedad, pues teniendo las suficientes y de buena calidad, se evitan gastos excesivos en servicio eléctrico, se garantiza la seguridad de los habitantes y ofrecen una bonita visual tanto del exterior como del interior.

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