Una alabanza al clásico bocadillo, la mejor merienda

Una alabanza al clásico bocadillo, la mejor merienda

Desde siempre, el bocadillo forma parte de nuestras vidas, puesto que quien no recuerda una buena merienda jugando en el patio del colegio o de la urbanización con los amigos, sentados en el salón de casa viendo en la tele la serie de dibujos animados de moda en ese momento, disputando una carrera de coches de Fórmula 1 en la PlayStation… siempre, siempre, con nuestro buen bocadillo al lado, al que, entre risa y risa, le hincábamos un buen bocado.

Todos sabemos qué es y cómo se realiza un bocadillo, que consta de dos buenas y exquisitas partes, la exterior, siempre integrada por un buen pan abierto longitudinalmente y la interior, donde se introduce el relleno. Ahora bien, para que un bocadillo sea perfecto su base principal es la calidad de los productos que lo componen, comenzando por el pan.

  • El pan. A la hora de elegirlo, éste ha de recibir especialmente la atención que se merece, pues va a ser la base que sustente todos los productos del relleno y, por lo tanto, debe ser rico y saludable. Según los nutricionistas, las harinas más recomendables para la elaboración de un buen pan son las integrales, las de fermentación lenta o la de masa madre porque aportan más cantidad de fibra, minerales y vitaminas, así como producen una mayor sensación de saciedad porque su índice glucémico, o sea, la cantidad de azúcar que se absorbe en la sangre tras su ingesta, es baja, y hace que se procesen de una mejor forma sus nutrientes y que la digestión sea más sencilla. Cereales como el trigo, el centeno, la espelta o una combinación de ellos es una opción muy buena para su elaboración, siempre que no haya alergias o intolerancias, como puede ser el caso de los celíacos, pudiendo añadírsele, además, semillas o frutos secos, tan en boga en los últimos tiempos. El pan contiene hidratos de carbono que le proporcionan al niño la energía que necesita para su edad. Este pan ha de presentar una corteza fina y crujiente, con una miga tierna, esponjosa, consistente sin sensación de apelmazamiento para dar una sensación de ligereza, pues como dice el refrán castellano, el pan con ojos y el queso sin ojos. Así, si queréis disfrutar de un buen pan, nosotros os recomendamos que acudáis a El molí pan y café, una franquicia de panaderías y cafeterías que nació con la ilusión de ofrecer una panadería y bollería artesanal, saludable y 100 % natural, provista de un toque tradicional, junto con una buena taza de café de la mejor selección, por lo que marcan la diferencia y ofrecen la mejor calidad en todos sus productos como el pan, bollería, tartas y dulces o cualquier especialidad de café.
  • El relleno. Para el relleno las opciones son múltiples, destacando los típicos bocadillos con los que nuestras madres o abuelas esperan a los niños a la salida del colegio para merendar, estos suelen ser sencillos, simples, conteniendo un solo ingrediente que puede ser queso, jamón serrano, chorizo, salchichón, lomo embuchado, sardinas o mejillones en escabeche, etc. Cada día suelen variar su contenido para sorpresa de los niños y para que no lleguen a cansarse o aburrirse de comer siempre lo mismo, a la vez que se les proporciona una alimentación variada y planificada, seguramente en función de lo que hayan comido los niños en la comida o incluso durante la semana. Actualmente la moda está en rellenar con una lista de ingredientes demasiado larga y no sé vosotros, pero yo particularmente no soy partidaria de esta opción, pues la mezcla de muchos sabores en la boca hace que estos se anulen mutuamente y perdamos la apreciación que se merece un producto de buena calidad, sin contar que un relleno excesivo puede resultar incómodo a la hora de comerlo, pues se puede generar una torre absurda de capas superpuestas que sea inabarcable para la boca humana.

¿Cómo es la merienda de los niños españoles?

Según estudios realizados en nuestro país, la merienda del 65 % de los niños es a base de productos de bollería industrial, mientras que en el 20 % es de pan con chocolate, a pesar de las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría (AEP). En ellas se manifiesta que la merienda debe representar el 15 % de la ingesta energética diaria de un niño, debiendo ser nutritiva, natural y saludable, por lo que dentro de estos rangos no caben productos que sacian el hambre pero que no aportan calidad alimenticia como la bollería industrial, galletas, aperitivos salados, patatas fritas de bolsa, helados, hamburguesas, zumos envasados, etc. Así, estos son productos que deberíamos evitar y eliminar por su exceso de azúcar, grasas no saludables, sal, aditivos poco recomendables, aporte rico en calorías, saborizantes, etc. que los convierte en poco saludables.

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