El glamur llega a las playas.

Glamur en la playa

Cada vez vamos más elegantes a la playa. No todos, pero sí muchos. La visita a la playa es la excusa perfecta o el punto de partida de una jornada completa de ocio. De paso que nos damos un baño en el mar, frecuentamos el chiringuito, comemos en un restaurante, visitamos algún local de moda y nos damos una vuelta por el paseo marítimo o por un mercadillo de artesanos instalado en las inmediaciones. Con esta dinámica no podemos ir de cualquier manera. La elegancia en la playa es una línea que está marcando tendencia tanto para ellas, como para ellos. Te comentamos algunas novedades estilísticas que hemos podido ver este verano en las playas españolas.

Las revistas de moda se hacen eco de este fenómeno. Cosmopolitan resalta que, en lo que se refiere a la mujer, se imponen los looks cómodos, fresquitos, estilosos y un poco sexis. Y es que con el bikini debajo podemos lucir un vestido de crochet de punto o una falda larga fluida, de bonitos estampados.

En lo que se refiere a los hombres, la revista Neo 2 describe esta tendencia como de la ciudad a la playa. Urbanitas que visitan la costa adaptando su estética habitual a las circunstancias vacacionales. Esta vez, conservando sus señas de estilo. La casa Prada ya lo anunció en las pasarelas. Este año, las camisetas y las chanclas son demasiado casuales. Si quieres triunfar en la playa, es mejor sustituirlas por camisas ligeras, pantalones shorts de tela y sudaderas oversize de tejidos finos y transpirables.

En los hombres destaca la elegancia, frente a la informalidad, que ha sido la tónica dominante en los últimos tiempos. Todo eso combinado con el uso de prendas unisex que por momentos aportan un aire andrógino.

Esta es la línea general. Vamos a ver cómo se concreta en algunas piezas que hemos podido ver estos días pasados en las playas de nuestro país.

Vestidos con transparencias.  

No sé si transparencia es la palabra adecuada para definir la orientación dominante que han cogido los vestidos de playa este año. Pero desde luego, son vestidos frescos, que dejan pasar el aire y que nos permiten mantener el bikini o el bañador como fondo del outfit.

Nos estamos refiriendo a vestidos de punto, tipo crochet, que dejan los hombros al descubierto, con un acabado mini. Cayendo sobre las piernas a pocos centímetros por debajo del bañador o del bikini. Una prenda cómoda y refrescante que permite lucir con elegancia nuestro bronceado.

En la misma línea hemos podido ver vestidos de encaje. Esta vez con opciones más largas. Como si fueran una bata, que nos cubre el cuerpo cuando vamos en dirección a la playa o a la piscina y después nos permite hacer vida alrededor del arenal.

Una prenda liviana, fácil de poner y quitar, extremadamente cómoda, que es como si lleváramos el bikini todo el tiempo, pero con la sensación de que estamos vestidas.

Estos vestidos son realmente favorecedores. Estilizan el cuerpo de la mujer y potencian su sensualidad sin renunciar a la comodidad y a la elegancia. Dependiendo del diseño, algunos de estos vestidos se pueden llevar durante gran parte del día. Sobre todo en ambientes playeros, donde el mar se convierte en el epicentro de la vida diurna y nocturna.

Caftán.

Para las que les gusta ir a la playa con camisolas, esta prenda oriental se ha convertido en la indumentaria perfecta. Nos cuenta el periódico La Vanguardia que esta túnica tiene sus orígenes en la Mesopotamia de la antigüedad, siendo, en lo principal, una prenda masculina.

Siglos más tarde, los sultanes del Imperio otomano los extendieron por todo el Mediterráneo, transformándolo en un símbolo de elegancia y distinción. Es en el norte de África, en el Magreb, uno de los lugares en los que más se populariza, hasta el punto de que en Marruecos se convierte en una prenda clave de la cultura local. Adornado con bordados a mano, se erige como una de las indumentarias preferidas para acudir a bodas y fiestas señaladas.

Christian Dior y Balenciaga se enamoraron del caftán y lo incorporaron en algunas de sus colecciones. Hoy, esta prenda simboliza exotismo, multiculturalidad, tolerancia y elegancia.

Sobre todo, el caftán es una prenda fresca, muy veraniega, que se puede llevar a cualquier edad y durante buena parte del día. Te la puedes poner para ir por la mañana a la playa, por encima del traje de baño, y colocártela con rapidez por la tarde para dar una vuelta por el paseo marítimo. Nunca va a desentonar.

Desde los años 60, reinventado como una túnica corta, el caftán nunca ha dejado de causar sensación en costas tan exclusivas como Saint-Tropez y Portofino.

Faldas largas.     

Para ir a la playa y para moverte por las inmediaciones, un recurso estilístico que nunca falla es ponerte una falda larga. Colocada sobre el bañador, o respetando la parte de arriba del bikini, cambia por completo la imagen. Con unos pendientes, un collar, un brazalete o algunas pulseras en las muñecas, transformamos un atuendo sencillo en una combinación estilosa y femenina.

A la hora de ponernos faldas largas, es importante escoger bien el color. Debemos asegurarnos de que combina con el bikini o el bañador, para que no se vea un conjunto forzado. En este sentido, los estampados están triunfando. Ya que basta con que algún detalle del dibujo tenga el mismo color que la parte de arriba del traje de baño para que la combinación resulte visualmente atractiva.

El tejido y la caída de la falda es otro de los rasgos a tener en cuenta. Faldas de materiales orgánicos, como el lino, la seda o el algodón, con un efecto vaporoso. Pueden convertir este outfit en un estilismo perfecto.

Por último, no hay que perder de vista los complementos. Como ya hemos dicho, la joyería, pero también un bolso tote bag o de mimbre o un cinturón a juego, hacen que podamos vernos guapas y elegantes sin comprometer nuestra comodidad. Alargando nuestro look durante buena parte del día.

Este tipo de faldas es un clásico del verano. Este año, lejos de quedarse desfasada, es una prenda que hemos visto con asiduidad en las zonas de costa. Un recurso perfecto para aquellas a las que les gusta jugar con las combinaciones y los complementos. Para vernos guapas no necesitamos mucho, solo estrujar un poco nuestra imaginación.

Camisas de lino.

Este clásico del verano parece que ha regresado con fuerza. Puede que nunca se haya ido del todo, pero lo cierto es que este verano lo hemos visto más que de costumbre.

Nos cuentan los distribuidores de Puro Lino, una tienda online que vende camisas de lino fabricadas 100% en España, que estas camisas se han convertido en un elemento unisex. Utilizadas por igual tanto por hombres como por mujeres. Agregando un punto de elegancia a nuestro look veraniego.

Lo hemos dicho al principio: el hombre se ha vuelto más elegante para ir a la playa. Ya no le basta con ir con una camiseta todo el día. En las playas españolas se están haciendo populares los beach clubs. Espacios de moda donde puedes tomarte un combinado mientras escuchas música chill out. En muchos chiringuitos de playa se sirven mojitos y cócteles veraniegos. Las playas ya no solo son lugares donde tumbarte a tomar el sol y darte un chapuzón. Son espacios donde se prodiga la gente guapa. Este cambio ha obligado a los hombres a cuidar más su aspecto.

Con las camisas de lino, como sucede con otras prendas masculinas, las mujeres se ven más favorecedoras que los varones. El género para el que se ideó esa prenda. Razón por la cual no es extraño que veamos mujeres llevando camisas de lino. La comodidad que ofrece esta prenda, en la que solo tienes que desabrocharte unos botones para quitártela, hace que algunas mujeres la escojan como complemento ideal para ir a la playa o para bajar una tarde a la piscina.

Los shorts.

Este verano los hombres han llevado pantalones cortos varios centímetros por encima de la rodilla. Las bermudas de otro tiempo han quedado obsoletas. A pesar de su tamaño, estos shorts están fabricados en tela; no son pantalones deportivos. Algunos de ellos llevan pinzas. Una prenda versátil que se puede llevar igual con deportivas, con sandalias de piel, que con zapatos veraniegos. Y que lucen bien tanto con una camiseta polo como con una camisa. Huyendo de esa estética un poco descuidada que parecen lucir algunos hombres en verano.

Con el calor que ha hecho este verano, se agradece que la longitud de los pantalones cortos haya menguado. A muchos hombres les ha permitido andar frescos por la playa sin necesidad de llevar el bañador todo el tiempo.

Estos pantalones han traído consigo una sofisticación de la moda masculina playera. Está claro que cuando nos vamos de vacaciones no nos vamos a llevar con nosotros el traje de la oficina. Pero tampoco nos vamos a liar la manta a la cabeza y vamos a pasar todo agosto con vaqueros cortados. Un poco de elegancia, de vez en cuando, no viene mal.

Para algunos, los shorts para hombres son una adaptación masculina de una prenda típicamente femenina. Pero si echamos la vista atrás, esta era la longitud que tenían los pantalones cortos en los años 70. La moda es cíclica.

Sudaderas veraniegas.  

Nos puede resultar extraño, nos puede parecer raro, pero lo hemos visto. Muchos hombres se han movido por zonas de playa con una sudadera encima. Anudada al cuello, anudada a la cintura o puesta encima, los pocos momentos que ha refrescado, con unos pantalones cortos debajo.

Como es lógico, no son como las sudaderas que nos ponemos en invierno. Son mucho más frescas. Un poco más recias que una camiseta de algodón normal. Un recurso que no molesta demasiado y que nos puede resultar útil una tarde de tormenta veraniega o una noche en la que empieza a refrescar.

Ha sido una de las apuestas de la industria textil para esta temporada. Un elemento que rompe con la tendencia un poco monótona de la moda masculina, en la que en verano, sobre todo, hay pocas opciones entre las que escoger.

En esta novedad, han triunfado, principalmente, las sudaderas con cuello a la caja, cerradas, sin cremallera. Aunque también hemos podido ver algunas con capucha, con tres botones en la parte delantera, o abiertas, con un estilo más deportivo.

Junto al blanco, lo que más hemos encontrado son los colores pastel. Un azul claro, un verde clorofila, un gris suave. Tonos neutros, altamente combinables, que se pueden llevar con facilidad sin desentonar con el resto de la indumentaria.

Pareos para hombres.

Otra ruptura estilística que no ha dejado indiferente a nadie es la irrupción de los pareos para hombre. Ya lo avisaba la revista Esquire en su momento. En un artículo de moda que publicó a finales del 2024. En su día advirtió que esta prenda desembarcaría en las playas españolas en el verano del 2025. El desembarco fue más bien tímido. Pero año tras año, se van dejando ver cada vez más. Sobre todo entre los más jóvenes.

Los pareos masculinos son más sobrios que los femeninos. Son de un solo color y no llevan estampados. Son un elemento recurrente para abandonar por un momento la toalla de la playa y acercarte al chiringuito.

También hay que decir que los bañadores de hombre se han acortado bastante estos últimos años. Y no todos se sienten cómodos moviéndose de un lado para otro como si llevaran un slip o unos calzoncillos bóxer. Ante este panorama, este complemento aporta al hombre un poco de decoro y de elegancia.

Es una prenda que no ha terminado de romper, pero al hombre que lo lleva le imprime un carácter moderno, tolerante y abierto de mente.

La llegada del glamour a las playas evidencia que la costa ya no es una mera válvula de escape para salir de la rutina. La estamos conquistando como un ámbito natural, como la ciudad.

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