Niños y animales de compañía: una relación que no se debe separar ni siquiera en vacaciones

Niños y animales de compañía: una relación que no se debe separar ni siquiera en vacaciones

Cuando hablamos de que el perro es el mejor amigo del hombre, no estamos exagerando en absoluto. Y seguro que muchas de las personas que os disponéis a leer este artículo estáis de acuerdo en esto. Si hablamos de fidelidad, ¿quién destaca más, una persona a un perro? Si nos referimos a las personas, la respuesta más realista es que la fidelidad depende de la mentalidad y actitud de esa misma persona. Pero, cuando hablamos de perros, sabemos que todos le son fieles a sus dueños sin lugar a dudas. La fiabilidad es mucho mayor en el caso de estos animales que en el de las personas.

Hay un grupo de población que tiene una conexión especial con los perros. Y no es otro que el de los más pequeños, los niños y las niñas. Existe un sentimiento mutuo de ternura entre el animal y el niño o niña que se traduce en los mimos que se expresan el uno hacia el otro. El niño tiene en cuenta al perro para jugar y el perro deja de lado toda la fiereza que pueda demostrar en casos determinados porque sabe que la persona con la que se encuentra es vulnerable. Esa conexión, que no entiende de palabras, es lo más parecido a la magia que tenemos.

Una noticia que fue publicada en el portal web Consumer hace referencia a varios ejemplos en los que se demuestra el cariño y el afecto que siente un niño por un perro y viceversa. En ese sentido, se hace hincapié en una cosa que entendemos que es básica para fomentar esa relación, y es la habilidad que tienen los más pequeños y pequeñas para integrar al animal en sus juegos, algo que permite que el perro termine cogiendo un cariño muy grande por esas personas.

Os vamos a ofrecer, a continuación, una relación de todos los beneficios que tiene, para un niño, tener cerca a un animal de compañía como lo es un perro. Estos beneficios fueron publicados por el portal web de la fundación Affinity, que como sabéis es una referencia en lo que respecta al cuidado de animales domésticos:

  • En primera instancia, se reduce el estrés de los niños. Porque sí, ellos y ellas también lo pueden padecer aunque no trabajen durante 40 horas a la semana.
  • Aumenta la longevidad.
  • Preserva el equilibrio físico y mental. Y ni que decir tiene lo importante que es esto para los menores.
  • Facilita la creación.
  • Disminuye, en términos generales, las posibilidades de padecer depresión.
  • Finalmente, y como consecuencia de todo lo anterior, contribuye al correcto desarrollo educativo y social del niño o niña.

Ha quedado demostrado en repetidas ocasiones que un animal de compañía (sobre todo un perro, que suelen ser más empáticos y cariñosos que los gatos, en general) es una influencia realmente beneficiosa para los niños y niñas más pequeñas. Por eso, es conveniente que ambas partes permanezcan juntas la mayor cantidad de tiempo posible. Incluso durante las vacaciones. Y parece que ese mensaje va calando hondo entre los padres y madres de los niños y niñas más jóvenes de nuestra sociedad. Así nos lo han explicado los profesionales de una entidad como lo es Animales por Avión, especializada en el traslado de animales de compañía a través de este medio de transporte. Según estas personas, son cada vez más las familias que han decidido apostar por llevar a su mascota de vacaciones con ellas, algo que habla a las claras de la importancia que le atribuimos, a día de hoy, a los animales.

Educación en ternura y cariño

Dicen muchas personas que los valores que más faltan dentro de la sociedad actual son la ternura y el cariño y que, con ellos, sería posible que el mundo fuera diferente y se consiguieran evitar muchas desgracias. Nosotros creemos que eso es cierto y consideramos que esos valores pueden ser alcanzados por las familias que componen nuestra sociedad si éstas dispusieran de mascotas. Y es que lo que una mascota nos puede enseñar es, además de lealtad, una lección en términos tan importantes como lo son la ternura o el cariño, de los que no andamos precisamente sobrados.

Tenemos que ser lo suficientemente hábiles para comprender que los animales de compañía, aunque no hablen, pueden proporcionarnos lecciones de primera necesidad y que tendremos que poner en práctica durante el resto de nuestra vida. Y, en términos como lo son la ternura, el cariño o la lealtad, la verdad es que ellos tienen mucho más que enseñarnos que al revés. Las lecciones que esos animales pueden dar a nuestros menores serán realmente válidas para que éstos y éstas, en el futuro, sean mejores profesionales, mejores amigos y, en definitiva, mejores personas.

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