Los niños y los campamentos

Los niños y los campamentos

Hace años era imposible pensar que nuestros hijos pasarían el verano fuera de casa, pero los tiempos han cambiado, y la forma de relacionarse también. A finales de los 80 era habitual que los niños se fueran al pueblo con los abuelos los tres meses de vacaciones. Pero esto ha cambiado. Ya no es así. Las razones son múltiples, pero eso me gustaría analizarlo otro día. Hoy estamos aquí para daros consejos sobre lo que pueden hacer nuestros hijos en los campamentos, sin duda, la mejor idea para ‘librarnos’ de ellos durante unos días.

La sociedad ha evolucionado. Ahora en un mismo hogar trabaja el hombre y la mujer, por lo que las costumbres han cambiado. Cuando el colegio da el visto bueno a las vacaciones, las preocupaciones de los padres siempre son las mismas. ¿Qué haga con mis hijos? ¿Dónde les dejo? De ahí que en los últimos años hayan emergido los campamentos y los campus urbanos. Una gran idea. Ahora bien hay que saber elegir porque dentro de tanta oferta siempre podemos encontrar algo que nos salga rana.

Campamentos de inglés, campamentos de naturaleza, campamentos de teatro, campamentos deportivos…la especialización de los campamentos de verano permite que sea muy sencillo poder elegir el que mejor se adapte a las necesidades de cada uno de nuestros hijos, porque a todos les queremos por igual. Ahora bien, todos sabemos que también son muy diferentes.

Estas son las razones por las que tienes que enviar a tus hijos a campamentos. Sin duda, es el lugar perfecto para que los más pequeños comiencen a asumir riesgos sociales. Al principio será un poco extraño, incluso tendrán miedo, pero pasado el periodo de adaptación, aprenderán a tratar con gente, conocer más culturas y empatizar con el resto de los niños. Además su autoestima se pondrá por los aires.

En un campamento se ejercita el trabajo en equipo, la cooperación y sirve para aumentar los niveles de confianza. El niño aprenderás a tomar sus propias decisiones sin tener que depender de las ayudas. Vas a notar que tu hijo nada tiene que ver con el que se fue.

Otro de los beneficios de los campamentos implica acciones como reconocer, comprender y controlar las emociones. Los niños aprenden a relacionarse, a interactuar con otras personas de manera positiva, a empatizar, y a conectarse con los demás. La diversidad de actividades de los campamentos permite a cada niño su oportunidad de tener éxito, ya que los retos se enfocan como desafíos que puedan superar.

Fuera la tecnología

En los tiempos que corren los más pequeños están intoxicados con las nuevas tecnologías. Todo su día a día se resume a la pantalla del móvil o de la tablet. Por eso, el acudir a un campamento servirá de terapia. Y es que hay muchos campamentos donde se prohíben los aparatos electrónicos durante la mayor parte de las horas. Incluso hay algunos campamentos donde no hay cobertura. Ahora bien, esto también tiene que servir para los padres, que tendrán que aprender a estar sin sus hijos y no depender del WhatsApp.

En los campamentos se dará la bienvenida al aspecto físico. Es decir, regreso a hacer actividades para mover el cuerpo. Y lo mejor de todo es que en los campamentos, el ejercicio físico está presente y disfrazado de diversión. Los niños aprenden lo que les hace sentir bien y contribuye a su bienestar. Los juegos y las diferentes actividades les permiten adoptar un estilo de vida saludable casi sin darse cuenta. Son los campamentos de toda la vida.

Otro de los valores que los niños aprenderán en los campamentos es el del liderazgo. Durante varias pruebas se ejercitarán diferentes roles para los más pequeños. Se forma un vínculo dentro del grupo y en ese proceso lo que esperas es que el joven aprenda a tener voz en el equipo, o a ser persuasivo.

Mi experiencia

Mi experiencia me dice que es lo mejor que podemos hacer para que nuestro hijo salga del cascarón. Mi hijo estuvo durante tres semanas en un campamento y llegó nuevo. Me comentó que se lo pasó genial. Disfrutó de la naturaleza, hizo amigos, aprendió a comer de todo y se desconectó de las redes sociales. ¿Qué más se puede pedir? En el caso de mi mujer le preocupaba quien le iba a lavar la ropa. Pues en el campamento que fue mi hijo había unas máquinas automáticas de autolavado de Lavatur donde los propios niños se lavaban la ropa. Sin duda un ejercicio de autosuficiencia.

Actualmente hay un montón de campamentos para elegir. Así que no te lo pienses y en el próximo verano lo que tienes que hacer es mandar a tus hijos a uno de ellos. Notarás el cambio tan positivo.

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