Lo que debemos saber sobre la miel ecológica

Lo que debemos saber sobre la miel ecológica

Muchos de nosotros hemos crecido consumiendo miel. El problema es que producir la miel puede ser bastante dañino para las abejas y desde hace un tiempo, se está buscando concientizar a la sociedad de la importancia que tienen estos insectos en el medio ambiente. Una alternativa positiva en pro del cuidado de las abejas y de la producción de miel, es crear protocolos mucho más ecológicos. De allí las iniciativas mundiales de hacer crecer la industria de la miel ecológica.

El problema es que para lograr una concientización real sobre la importancia de las abejas y por ende, de masificar una industria que las proteja, debemos tener información verás que nos permita como individuos asumir un cambio, que obligue a la sociedad y a las grandes empresas mieleras a cambiar sus protocolos por unos más amigables con los animales y por ende, con el medio ambiente.

La necesidad de abrir la conversación en relación a las abejas y a su importancia en el medio ambiente es fundamental según los especialistas de Bonamel, expertos en jalea real ecológica, pues la producción de la alimentación y la biodiversidad mundial depende de ellas. Las abejas utilizan el polen y el néctar de las flores para alimentarse o para producir miel, por lo que a la vez que se alimentan y recolectan polen de los estambres de las plantas, transfieren semillas. Este tipo de relación, es un claro ejemplo de dependencia simbiótica.

Teniendo en cuenta el papel que juegan las abejas en el proceso de polinización cruzada, se entiende la importancia que tienen en la biodiversidad del cultivo y en la agricultura y viceversa. De hecho, hay estudios que afirman que un tercio de la alimentación que consumimos diariamente es producto de la polinización de abejas. Entendiendo esto y viendo que el porcentaje de abejas a nivel mundial ha disminuido muchísimo (para el 2005, las poblaciones de abejas habían disminuido en un 25%), es fundamental tomar acciones contundentes que las protejan.

Para poder asegurar la supervivencia de las abejas, y otros polinizadores, se deberían tomar medidas políticas enfocadas a los sistemas de cultivo, pero a nivel individual con gestos simples también podemos aportar nuestro granito de arena:

  • Reemplazar productos de horticultura que lleven neonicotinoides por alternativas biológicas tales como nematodes o BT (Bacillus thuringiensis).
  • Consumir productos ecológicos, locales y de temporada para apoyar al sistema de agricultura ecológica, lo cual es menos perjudicial para los antófilos.
  • Localizar a los apicultores cercanos y comprar sus productos provenientes de la colmena, que incluyen la cosmética de cera, miel y jalea real, para apoyar la crianza sostenible de abejas.

¿Qué es la miel ecológica?

La miel ecológica, también denominada orgánica o Bio, podemos definirla como aquella que es obtenida de las floraciones de los campos con certificación ecológica. Además es importante entender que para ser considerado un producto ecológico, este debe cumplir con el protocolo exigido por la apicultura ecológica. Asimismo, la miel obtenida en estos campos debe contar con la certificación correspondiente que lo garantice y esta debe ser visible en la etiqueta.

La miel ecológica, cuenta con numerosas características en lo relativo a las colmenas, la calidad de la miel, etc., que la diferencian de la miel convencional pues su producción se basa en aspectos como:

  • La ubicación de los colmenares: Las colmenas ecológicas, se ubican alejadas de las zonas urbanas, zonas de cultivo extensivo, o cualquier lugar donde pueda haber contaminación; de hecho, suelen ubicarse en zonas silvestres o de montaña. De esta manera los apicultores ecológicos podrán garantizar mucho mejor la pureza de la miel.
  • Composición de la colmena: las colmenas se realizan de forma completamente natural, es decir, no pueden contener ningún derivado del petróleo o cualquier otro producto que pueda ser perjudicial para las abejas.
  • La alimentación de las abejas: Para obtener la certificación de miel ecológica, es imprescindible que las abejas se alimenten a sí mismas únicamente de la miel y el polen que ellas mismas producen. Eso significa que no se puede alimentar a las abejas con glucosa o cualquier otro potenciador de sabor o colorante, ya que estos alteran el sabor final de la miel, al mismo tiempo que pierde parte calidad y por supuesto no se estaría cumpliendo con el proceso de producción ecológica.
  • Tratamiento de plagas y enfermedades: Ante cualquier plaga o enfermedad; así como durante las curas preventivas en la colmena, se emplean tratamientos naturales como los ácidos oxálicos, el timol u otros productos ecológicos similares. En resumen, nunca deben emplearse productos químicos, ni insecticidas ni antibióticos, ya que estos pasarían a la miel y posteriormente a las personas.
  • La extracción de la miel ecológica: el proceso de extracción de la miel se realiza siempre en frío, a la misma temperatura que tenga la colmena; empleando para ello la técnica de decantación. Para no perder sus propiedades, la miel ecológica se filtra con cuidado; evitando en todo caso la pasteurización de la miel. Es un proceso muy importante, ya que en él se obtienen los aromas y sustancias que caracterizan a la miel ecológica.

¿Cuáles son los beneficios de consumir miel ecológica?

Es evidente que la producción de miel ecológica es mucho más sana para las abejas y por ende para el medio ambiente, pero también es importante conocer cuales son los beneficios que su consumo le ofrece al ser humano, algunos de ellos son:

  • Endulzante saludable: Utilizar miel ecológica como endulzante en bebidas, así como también en otro tipo de preparaciones, es mucho más saludable que utilizar azúcar de mesa.
  • Mejora el sistema inmune: La miel se ha utilizado desde siempre en la medicina tradicional y natural como tratamiento para curar diversos problemas de salud, ya que ayuda a eliminar los radicales libres del cuerpo, mejorando la eficiencia del sistema inmune.
  • Tiene un alto contenido de vitaminas y minerales: Lo que diferencia a la miel ecológica de otros endulzantes industriales es precisamente su gran contenido en vitaminas y minerales. Estas vitaminas son diferentes, ya que dependen del tipo de flores utilizadas por el apicultor, pero a nivel general, la miel tiene un alto contenido en vitamina C, calcio y hierro.
  • Es buena para la piel: La leche y la miel son los ingredientes de muchos cosméticos, y por una buena razón, ya que ayudan a crear una piel tersa, suave y radiante. Además, la miel ecológica tiene propiedades antibacterianas, lo que la hace una opción excelente para tratar pieles atópicas. En este particular también es buena para atender heridas, quemaduras y úlceras, pues las propiedades antibacterianas de la miel permiten prevenir la infección de quemaduras o heridas menores; por consiguiente, la densidad de la miel protege contra bacterias y suciedad que entran en una herida.
  • Ayuda a dormir mejor: Consumir miel antes de entrar en la cama ayuda al cuerpo a estimular la producción de triptófano, lo que ayuda a dormir mejor, y a su vez, a tener una mayor calidad de descanso.
  • El ciclo menstrual: La miel estimula la producción de ácido graso omega –6, que regula los procesos hormonales en el cuerpo.
  • La miel como tratamiento para el estreñimiento: Tiene un elevado contenido en fructooligosacáridos (FOS), que aunque tienen una función principalmente energética, al llegar al colon se comportan de una forma similar a la fibra vegetal: captan el agua aumentando el volumen de las heces y originan gases que incrementan el peristaltismo o movilidad intestinal. Por lo que ejercen un efecto laxante suave.
  • Regula el azúcar en la sangre: Parece contrario a la intuición que la miel regula el azúcar en la sangre. Pero el secreto de su capacidad para hacerlo está en la balanza de fructosa y glucosa. Así mismo, si se consume miel, la porción de fructosa permite que la glucosa sea captada por el hígado para formar glucógeno, que pasa a estar disponible para el cerebro, el corazón, los riñones y las células rojas de la sangre. Esto mejora el funcionamiento de los órganos y tejidos esenciales, eliminando la glucosa de la circulación y por tanto reduciendo el azúcar en la sangre.
  • Mejora el rendimiento físico: La miel ecológica es pura energía, pues tiene un alto contenido en hidratos de carbono de rápida absorción, permite que el cuerpo pueda utilizar esa energía de forma más rápida. Este tipo de miel es un buen alimento para tomar antes de hacer ejercicio, para asegurar tener un buen nivel de reservas de energía, y también para después del ejercicio para recuperarla.

 

Es evidente que hay motivos de sobra para aumentar el consumo de miel ecológica, no solamente por lo beneficioso que es en relación a la salud del cuerpo humano, sino también a nivel de protección de las abejas con una producción más sustentable.

Desde un punto de vista errado, se pudiera pensar que no es necesario que como individuos asumamos este tipo de cambios, pero la realidad es que, a menos que comencemos desde nuestra posición a cambiar nuestras conductas y la forma en la que adquirimos los alimentos que consumimos, las grandes empresas y los entes gubernamentales no se verán en la obligación de generar nuevas leyes que obliguen a los productores a trabajar en pro del cuidado de las poblaciones de abejas de manera que podamos alcanzar un equilibrio en el ecosistema.

Por otro lado, si no te gusta la miel pero tampoco quieres endulzar tus postres o bebidas con azúcar, tienes otras posibilidades como la leche condensada. Milvalles recomienda su leche condensada en infinidad de postres, de hecho tiene muchísimas recetas en su web. También puedes usar sirope de arce, fructosa y otros edulcorantes sintéticos como la sacarina o la stevia.

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