Disfrazarse, todo un arte

Disfrazarse, todo un arte

¿Disfrazarse? Lo recomiendo sin duda para todo aquel que quiera pasar un buen rato y además es bueno para la salud. Lo que mucha gente no sabe,  como nos dicen desde La casa de los disfraces, es las razones por las que nos disfrazamos, algo que es importante tener en cuenta.

Elegir disfraz

Elegir disfraz es algo que está fuertemente influido por la cultura popular y las modas existentes en cada momento. En este sentido, el cine, las series, los políticos o nuevos famosos, son una gran inspiración para disfrazarse.

¿Qué es lo que hace que nos guste tanto el disfrazarnos?

El disfrazarse es una gran ayuda a la hora de desinhibirse de la rutina e ir liberando tensiones, por lo que para muchas personas es algo placentero.

El gusto que podamos tener de disfrazarnos o no, va a depender de una mezcla de dos puntos: los valores en lo cultural y los comportamientos que hayamos aprendido.

Al disfrazarse se establece un marco de juego donde la protagonista es la irrealidad y en donde es posible que se produzcan diversos comportamientos sin límites ni penalizaciones.

Por lo general, cuando nos vamos a disfrazar, se hace en un contexto, por lo que nuestra forma de vestir o comportamiento escapa de las clásicas dictaduras de los juicios sociales. Nosotros jugamos y el resto del mundo nos va a seguir el juego.

Eso sí, recordemos que no a todo el mundo le gusta jugar, todo depende con las experiencia que hayamos tenido.

No siempre es sano disfrazarse

Aunque en general es sano, si que hay veces que puede no serlo, en especial para las personas que dependen del mismo para comportarse de forma natural.

Los beneficios de disfrazarse son importantes, pero cuando se traspasa un límite, puede terminar siendo algo que puede perjudicar nuestra salud.

La personalidad propia, una máscara de las de “quita y pon”

No es necesario que sea Carnaval para llevar la máscara puesta, puesto que es algo que se hace a diario en nuestro trabajo o con nuestras familias. Hablamos de un disfraz invisible con el que estar interpretando un rol para poder desenvolverse en la sociedad.

En el momento en que nos deshacemos de esa máscara que nos impone la sociedad, lo que ocurre es que pasamos a liberarnos de la denominada autocensura.

Existen ideas que dicen que se percibe a la personalidad como unas máscaras que nos ponemos y que es algo que da mucho que pensar.

Disfraces

Hay hombres que les gusta disfrazarse como mujer para dejarse llevar por el lado femenino sin miedo a que se les juzgue.

Liberación de conductas reprimidas

Buena parte de los disfraces son réplicas de estereotipos y de roles de género ya establecidos, siendo disfraces con hipersexualidad para el sexo femenino y segmentaciones en las profesiones, lo que hace que sea complicado dar con un disfraz de niño enfermero o de una niña que sea piloto.

Donde se suelen romper muchos de estos estereotipos y se ve a gente disfrazada del sexo contrario, es por lo general a los hombres que están disfrazados de mujeres. ¿Por qué sucede esto?

Son los disfracen los que colaboran a que podamos reproducir las conductas que nos pueden gustar y que a veces, por lo general se castigan.

Cuando un hombre se disfraza de mujer, por ejemplo, es una opción de lo más divertida, siendo un disfraz sencillo, con el que poder echar un poco de humor y comportarnos o hasta hablar de una manera en la que sería imposible en nuestra vida diaria.

Disfraces, sexualidad e introspección

Hay que entender el disfraz como una manera de expresarse y poder liberar conductas que estén reprimidas. ¿Pueden los disfraces Valera para la exploración de nuestra sexualidad?

Sexólogos expertos dicen que puede servir para:

Romper con nuestra vida monótona

El poder expresar nuestras fantasías sexuales

Nos puede aportar mayor seguridad, intimidad y confianza

Dejamos de lado a la vergüenza, el miedo y el pudor

Una vez dicho esto, parece claro que el que nos disfracemos tiene innumerables beneficios, en especial para el bienestar en el campo de las emociones, ya que se liberan ciertos aspectos de nuestra personalidad que de otra manera permanecerían reprimidas, tanto en la sexualidad como en otros campos, pues no hay que olvidar que vamos a poder conocernos bastante más a lo largo del proceso.

Así que ya sabes, si estabas dudando si animarte a disfrazarte, nuestra recomendación es que te pongas con ello, pues merece la pena y se pasa realmente bien, ¿no crees?

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