Empezar una nueva vida, respirar aire puro, comer sano, huir del ajetreo de la ciudad y de las multitudes, olvidarte del ruido del infernal ruido de los coches, motos y buses… en fin, que irse a vivir al campo conlleva muchas ventajas, y entre todas ellas, destaca el poder respirar aire sin contaminar. En las ciudades no dejan de circular vehículos y por lo tanto, los niveles de polución aumentan cada día. En algunas ciudades, como en Madrid ya se están tomando medidas restrictivas contra los vehículos tradicionales, es decir, los que cuentan con un motor de combustión interna, y a favor de los híbridos o eléctricos. Y lo mismo ocurre en otras ciudades de todo el mundo, en los que los niveles de contaminación han alcanzado un grado tal, que en esos momentos, lo único que se puede hacer para sobrevivir allí es intentar reducirlos. ¿Tendrán que recurrir en Madrid al uso de mascarillas para poder respirar como ocurre en
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